Música Veneciana e Información Histórica

Poco se sabe sobre los orígenes
de la Capella Musical de la Basílica de San Marco.
Recientemente se han lo grado determinar las líneas fundamentales
e identificar gran parte de aquel precioso repertorio, cuyos orígenes
se pierden en la noche del tiempo.
La Basílica de San Marco tenía una liturgia propia “Canto
patriarchino” que custodió celosamente hasta fines del 700.
El antiguo repertorio de canto litúrgico era distinto del romano
o del de la vecina Aquileia, cuya ejecución era confiada en su
mayor parte al grupo llamado “jóvenes del coro”.
El primer tema polifónico que ha llegado a nosotros, que nos proyecta
a la actividad de la capella en el cuarto decennio del trescientos, es
el anónimo Ave corpus sanctum gloriosi Stephani, cantado
en ocasión de la visita que realizaba anualmente el doge a la Iglesia
de S. Giorgio mayor (que custodia el cuerpo de S. Stefano) en Navidad
y al día siguiente.
Existen también toda una serie de “mottetti” polifónicos
cantados para celebrar la elección de uno de los doge a lo largo
del Trescientos o Cuatrocientos. Sólo de los últimos decenios
del Cuatrocientos se dispone de la documentación, más o
menos completa, sobre la vida de la Capella. Partiendo con quince elementos,
crece llegando al momento de la división en “capella grande”
y “capella pequeña” en 1562, llegando a ser 29 unidades
en 1616. Año en el cual aumentó la sección instrumental
(los primeros instrumentistas pagos fueron recibidos por la capella en
1568) que estaba compuesta por un maestro, un vice maestro, veinticuatro
cantantes, dos organistas, dos maestros de conciertos (que dirigían
la música instrumental) y dieciseis instrumentistas. A este siguió
un período de tranquilidad, pero en 1686 después de la reorganización
de la capella conducida por el maestro Giovanni Legrenzi, encontramos
un sucesivo aumento de los integrantes: treinta y seis cantantes y treinta
y cuatro instrumentistas, en total setenta músicos remunerados.
En cuanto al personal, al célebre Ariani Willaert, quién
ocupó el cargo de maestro de capella desde 1527 hasta su muerte
en 1563, siguieron otros notorios personajes: los flamencos.
La situación geográfica
de Venecia en los tiempos de la Serenísima era particularmente
favorable a los intercambios culturales. Ella era la Puerta Oriental,
pero sobre todo, el estado más fuerte del mediterráneo europeo
y muchos de los músicos, que vivían allí, se encontraban
en una condición totalmente particular que los ponía en
el centro de la atención de toda Europa. Las condiciones económicas
de Venecia les permitía gozar de una posición envidiable
bajo todo punto de vista. La gran cantidad de personajes más o
menos importantes que llegaban y partían de aquel cruce que era
la Serenísima, los ponían en contacto permanente con diferentes
situaciones culturales, en modo de tenerlos siempre al corriente de lo
que sucedía en cada parte conocida del mundo. Todas estas cosas
los hizo convertir en una especie de vanguardia. Es por esto
que condicionaron el desarrollo de la cultura musical europea por más
de un siglo, a través de la obra de numerosos organismos musicales,
entre los cuáles emergía la Serenissima Cappella Dvcale.
Aún hoy el término “música
a la veneciana” es sinónimo genérico de policoralidad.
Estudios recientes han demostrado que la policoralidad ya formaba parte
del patrimonio musical europeo, y de la cuál Venecia se había
apropiado en el momento justo ya que era el fenómeno expresivo
más adecuado para subrayar la propia prosperidad, volviéndose
sucesivamente centro de nueva difusión en toda Europa. En vez,
se puede dar una nueva definición de “música a la
veneciana” como exaltación del claroscuro musical, es decir,
como celebración de la posibilidad tímbrica y sonora al
interno de un único organismo musical 
Los Repertorios Musicales De Origen Marciana
El repertorio musical de origen marciana ilustra las distintas posibilidades
efectivamente abiertas a los compositores italianos durante varios siglos
de inmensa producción:
- Antes que nada el corpus patriarchino (de origen padano-aquileiese)
del cual la basílica marciana fue la última amparada.
- La musica vocal sacra, polifónica, para grandes y pequeños
orgánicos, a uno o varios coros divididos en el espacio, aprovenchando
las características arquitectónicas y acústicas particulares
de la misma Basílica;
- Aquella para solistas vocales con acompañamiento instrumental,
sobre todo a partir del 1600;
- Aquella para conjuntos instrumentales y para teclado (fue extraordinario
el empalme, entre 1564 y 1584, de C. Merulo y A. Gabrieli como organistas
principales !)
- Aquella madrigalesca para conjuntos vocales, pero también vocales-instrumentales
de cámara (los músicos de la capella, como empleados del
estrado, y no de la Iglesia, tenían que formar parte de la vida
musical no sólo de la Basílica de San Marco, sino también
del Palacio Ducal);
- E incluso aquella operística (las primerísimas representaciones
en los teatros públicos de Venecia, a partir de 1637, fueron fuertemente
sostenidas por los cantantes provenientes de la Basílica, compositores
de relievo en la historia de la ópera italiana como Monteverdi,
Cavalli, Legrenzi, Galoppi, Bretoni…) Venecia se trasforma también
en el centro por excelencia del recibimiento de compositores y otros músicos
extranjeros que llegaban por negocios de tipo editorial, por motivos de
estudio o simplemente siguiendo sus propios principes protectores 
Marco Gemmani
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